PRÓLOGO - ÍNDICE
UVI (UltraViolet Index) |
Desde principios de los
años 70 se viene observando un incremento importante de casos de cáncer
de piel, sobre todo en aquellos lugares con mayoría de población de piel
clara. La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza el término de
"epidemia" para calificar el significativo incremento del número
de nuevos casos de cáncer cutáneo en los últimos años, una de las primeras
causas de mortalidad a nivel mundial.
Esta nueva situación se debe, en gran parte, a un cambio en los hábitos
relacionados con la exposición al sol, y en concreto a la radiación ultravioleta
(UV). En las últimas décadas una piel morena es socialmente considerada
como sinónimo de salud y es, en general, mejor aceptada que una piel más
blanca. Por otro lado, el lento pero continuo deterioro de la capa de
ozono registrado en latitudes medias y altas viene a agravar la situación
ya que, como es ampliamente conocido, el ozono estratosférico es particularmente
efectivo como absorbente de radiación UV. Estas dos circunstancias hacen,
en definitiva, que las personas y el medio ambiente nos encontremos hoy
día expuestos a niveles más altos de radiación UV. La sociedad es cada
vez más sensible a los problemas medioambientales y a los daños que los
mismos pueden causar sobre la salud y los ecosistemas, y en particular
a los ocasionados por la radiación UV.
Cada año millones de personas visitan España atraídos por nuestros paisajes
y costumbres, pero también por ofertas de ocio en las que el sol y las
actividades al aire libre juegan un papel protagonista. Tratar de compatibilizar
estas actividades socioeconómicas con una política activa encaminada a
reducir los casos de cáncer de piel, y el correspondiente coste que supone
para el sistema público de salud, no solo es necesario en un país como
el nuestro, si no también posible con los medios técnicos actuales.
El Ministerio de Medio Ambiente, a través del Instituto Nacional de Meteorología
(INM), ha implementado una red nacional de observación y vigilancia del
ozono estratosférico y de la radiación UV en tiempo real, que en Europa
es posiblemente la más importante. De forma casi simultánea se ha desarrollado
un modelo de predicción de la radiación UV, que se encuentra totalmente
operativo desde junio de 2001, y cuya información es diariamente difundida
a través de su página web.
Si bien los ciudadanos están familiarizados con variables tales como la
temperatura y la precipitación, gracias a las informaciones meteorológicas
facilitadas en los distintos medios de comunicación, los nuevos términos
adoptados por la comunidad internacional para la difusión del nivel de
radiación ultravioleta, como el índice ultravioleta (UVI), son totalmente
desconocidos para la mayoría de la población. El INM, con la colaboración
de la Asociación Española contra el Cáncer, está realizando un gran esfuerzo
para difundir y explicar a la población la información técnica sobre la
radiación UV y sus efectos, así como sobre las medidas protectoras adecuadas.
Esta iniciativa se concreta, entre otras acciones, en la publicación de
este manual que tiene dos objetivos fundamentales: por un lado, pretende
acercar a los ciudadanos conceptos básicos sobre la radiación UV, utilizados
hasta hace muy poco casi exclusivamente por un reducido círculo de técnicos
e investigadores, con el fin de que sepan interpretar este tipo de información
cuando sea difundida a través de los diferentes medios de comunicación.
Por otro lado, trata de informar sobre los daños que la radiación UV puede
producir y sobre los medios de protección que se pueden emplear en función
de la cantidad de radiación UV y del tipo de piel.
Somos conscientes de que el proceso de información y educación al ciudadano
debe realizarse de una forma gradual y a través de diferentes colectivos
profesionales como médicos, farmacéuticos, educadores, periodistas y Organizaciones
No Gubernamentales, que mantienen un contacto directo y estrecho con la
población. A ellos va dirigido fundamentalmente este manual, que pueden
utilizar como guía básica.
Seguir disfrutando del sol de una manera inteligente, con seguridad y
control, es la idea positiva que subyace en este manual, y que debería
ser transmitida por todos aquellos profesionales que lo utilicen.
INTRODUCCIÓN: OBJETIVO:
Presentar una descripción básica de la radiación solar UV.
Definir el UVI y las razones de su implementación.
Describir los métodos para la predicción del UVI.
Describir cómo la población puede usar el UVI en la
práctica.
Informar sobre el UVI en España, Europa y el mundo.
Informar sobre páginas web y otras fuentes de información
sobre el UVI.
La radiación solar es un factor natural de gran importancia debido a que
ésta modula el clima terrestre, teniendo una influencia significativa
en el medio. La región ultravioleta (UV) del espectro solar juega un papel
determinante en diversos procesos en la biosfera. La radiación UV tiene
varios efectos beneficiosos, pero también puede ser muy dañina si se exceden
unos límites de ²seguridad². Si la cantidad de radiación UV es suficientemente
alta la habilidad de auto-protección de algunas especies vegetales se
ve superada, y el sujeto puede resultar dañado. Este hecho también afecta
a los seres humanos, en particular a la piel y a los ojos. Para evitar
daños derivados de exposiciones prolongadas a la radiación UV se debería
evitar la exposición a la radiación solar utilizando medidas de protección.
La variabilidad diurna y anual de la radiación solar UV está gobernada
por parámetros astronómicos, geográficos y por las condiciones atmosféricas.
Las actividades humanas afectan a la atmósfera, como por ejemplo la contaminación
del aire y la destrucción de la capa de ozono, afectando también indirectamente
a la radiación UV que llega a la superficie terrestre. La radiación solar
UV es un parámetro medioambiental altamente variable en tiempo y espacio.
La necesidad de llegar al público con información fácilmente comprensible
sobre la radiación UV y sus posibles efectos negativos ha llevado a los
científicos a definir un parámetro que pueda ser usado como indicativo
de las exposiciones UV. Este parámetro es el denominado Índice Ultravioleta
o Índice UV (UVI). Está relacionado con los efectos eritematógenos de
la radiación solar UV sobre la piel humana y ha sido definido y estandarizado
bajo el amparo de varias instituciones internacionales como son WMO, WHO,
UNEP y ICNIRP.
El UVI está siendo incorporado paulatinamente en las predicciones operativas
de numerosos servicios meteorológicos. En Europa existen más de una docena
de centros de predicción que calculan valores estimados del UVI para el
día siguiente. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) realiza predicciones
del UVI para todo el territorio nacional desde junio de 2001 que son difundidas
a través de su página web y en diferentes medios de comunicación. Para
coordinar estas actividades y para mejorar el soporte científico se estableció
un proyecto de investigación internacional bajo el programa "Cooperation
in Science and Technology" (COST), de la Comisión Europea. El proyecto,
titulado acción COST-713 (Predicción UV-B), se inició en 1996. Los países
participantes fueron los siguientes: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca,
España, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Polonia, Portugal, República
Checa y Suiza.
El principal objetivo de la Acción COST-713 fue el de desarrollar métodos
eficaces de difusión del UVI, de tal modo que fuera lo más homogénea posible
entre los países europeos y de fácil interpretación por parte del público.
Este manual, basado en el publicado en inglés por la Acción COST-713,
es producto de la colaboración entre el Ministerio de Medio Ambiente (Instituto
Nacional de Meteorología) y la Asociación Española Contra el Cáncer, y
está dirigida a profesionales de diferentes ámbitos.
Indice
Ozono atmosférico
Dispersión atmosférica
Elevación solar
Nubes y polvo
Altitud
Reflexión
La radiación solar incluye radiación ultravioleta (UV), visible (luz)
y radiación infrarroja (IR). La radiación se caracteriza por su longitud
de onda, normalmente expresada en nanómetros (10-9 m.). Cuando se describen
los efectos biológicos, la radiación UV se divide normalmente en tres
bandas espectrales: UV-C (100-280 nm.), UV-B (280-315 nm.) y UV-A (315-400
nm.). La radiación solar UV puede ser medida como una irradiancia -la
potencia incidente sobre una superficie de una unidad de área- en unidades
de W/m…, o como una exposición radiante o dosis -energía incidente sobre
una superficie de área unidad durante un período de tiempo- en J/m…. Los
factores más importantes que afectan a la radiación ultravioleta que llega
a la superficie terrestre son:
Ozono atmosférico
La radiación solar UV es absorbida y dispersada en la atmósfera. La radiación
UV-C es absorbida totalmente en la parte alta de la atmósfera por el oxígeno
y por moléculas de ozono. La mayor parte de la radiación UV-B es absorbida
en la estratosfera por el ozono. Por lo tanto, a la superficie terrestre
llega radiación UV compuesta en su mayoría por radiación UV-A, y sólo
una pequeña parte de UV-B (la radiación UV-B es biológicamente dañina).
Al ser el ozono el principal absorbente de la radiación UV-B la intensidad
de la misma en la superficie terrestre depende fuertemente de la cantidad
de ozono presente en la atmósfera. Un factor que describe la relación
entre la sensibilidad de la intensidad de la radiación UV-B a los cambios
en el ozono total es el denominado Factor de Amplificación de la Radiación
(RAF). Para pequeños cambios en el grosor de la capa de ozono el factor
RAF representa el porcentaje de cambio en la intensidad UV-B para un cambio
de un 1% en la columna total de ozono. Para irradiancia pesada CIE (Commission
Internationale de l'Eclairage), por ejemplo, para la radiación UV eritematógenamente
efectiva, y variando la elevación solar y el ozono, el factor RAF varía
en el rango 1.1-1.3.
Elevación solar
La elevación solar es el ángulo entre el horizonte y la dirección del
sol. En ocasiones se emplea el ángulo solar cenital en lugar de la elevación
solar: este es el ángulo entre el cenit y la dirección del sol. Para elevaciones
solares altas la radiación UV es más intensa debido a que los rayos solares
atraviesan un camino menor a través de la atmósfera, pasando por lo tanto
por una menor cantidad de absorbentes. La radiación solar, al depender
fuertemente de la elevación solar, varía con la latitud, estación y hora,
siendo mayor en los trópicos, en verano, y al mediodía.
Altitud
La radiación UV aumenta con la altitud debido a que la cantidad de absorbentes
en la atmósfera decrece con la altura. Las medidas demuestran que la radiación
UV aumenta entre un 6% y un 8% por cada 1000 m. de elevación.
Dispersión atmosférica
En la superficie terrestre la radiación solar se divide en una componente
directa y una componente difusa (dispersa). La componente directa de la
radiación la forman los rayos solares que pasan directamente por la atmósfera
sin ser dispersados ni absorbidos por moléculas de aire y partículas como
aerosoles o gotas de agua. La componente difusa de la radiación consiste
en rayos solares que han sido dispersados al menos una vez antes de llegar
a la superficie. La dispersión depende fuertemente de la longitud de onda.
El cielo se ve azul debido a que la radiación azul se ve afectada en mayor
medida por la dispersión que las demás longitudes de onda. La radiación
UV-B está compuesta por una mezcla al 50% de radiación directa y difusa.
Nubes y polvo
La radiación UV es mayor generalmente para cielos totalmente despejados.
Las nubes normalmente reducen la cantidad de radiación UV, pero la atenuación
depende del grosor y tipo de éstas. Las nubes finas o dispersas afectan
muy poco a la radiación UV. En ciertas condiciones, y por períodos cortos
de tiempo, una pequeña cantidad de nubes puede incluso hacer aumentar
la cantidad de radiación UV, esto sucede normalmente en condiciones de
cielos parcialmente cubiertos y con el sol visible. En condiciones de
polvo en suspensión, situación frecuente en Canarias, la radiación es
dispersada y da lugar a una disminución de la misma.
Reflexión
Parte de la radiación que llega a la superficie terrestre es absorbida
y parte es reflejada. El porcentaje de radiación reflejada depende de
las propiedades de la superficie. Elementos como la hierba, el agua y
otros, reflejan menos de un 10%, sin embargo otros elementos como la nieve
fresca puede llegar a reflejar el 80% de la radiación incidente. Durante
la primavera y en condiciones de cielo despejado la reflexión por nieve
puede elevar los valores de radiación hasta niveles de verano. Aproximadamente
un 95% de la radiación UV penetra en el agua y hasta un 50% llega hasta
una profundidad de 3 m.
Figura 1: Factores que afectan a la radiación ultravioleta
Tal y como se resume en el esquema de la Figura 1, en una comarca
relativamente pequeña, a la misma hora pueden registrase variaciones muy
importantes del UVI, moduladas básicamente por la topografía. En regiones
montañosas el UVI se incrementa rápidamente con la altura porque al ascender
disminuye el ozono total en columna y los aerosoles presentes en el aire,
observándose en las partes más altas cielos más limpios, y por lo tanto
transparentes a la radiación UV. En determinadas vertientes de las cadenas
montañosas es mucho más frecuente la presencia de nubes que en otras (generalmente
en las vertientes orientadas al norte y al oeste), resultando que los
valles cubiertos por nubes registran valores inferiores de UVI que los
valles ÍNDICE UVI
Se trata de una unidad de medida de los niveles de radiación UV relativos
a sus efectos sobre la piel humana (UV que induce eritema).
Se define como la irradiancia efectiva obtenida al integrar la irradiancia
espectral pesada por el espectro de acción de referencia CIE (1987) hasta
400 nm. y normalizado a 1 en 297 nm.
Expresado numéricamente, es equivalente a multiplicar la irradiancia efectiva
media (W/m…) por 40.
Ejemplo: una irradiancia efectiva de 0.2 W/m… corresponde a un UVI de
8.
Si se da o se predice un valor máximo diario, se deben usar medias de
30 minutos de la irradiancia efectiva para calcular el UVI.
Si se presentan medidas directas del UVI se recomienda usar medias de
5-10 minutos.
Radiación UV y espectro de acción
Un espectro de acción describe la efectividad relativa de la radiación
UV en producir una respuesta biológica determinada en una longitud de
onda concreta. Un espectro de acción para un efecto biológico determinado
se emplea como un peso dependiente de la longitud de onda para la irradiancia
espectral UV, integrando entonces sobre todas las longitudes de onda para
encontrar la irradiancia biológica efectiva real. La dosis UV efectiva
para un período particular de exposición se calcula sumando la irradiancia
efectiva para todo el período de exposición. El espectro de acción más
importante para el uso cotidiano es el eritematógeno (enrojecimiento de
la piel), la absorción por parte del ADN y el cáncer de piel (no melanoma).
Dosis Eritematógena Mínima (MED)
Al constituir las quemaduras un efecto negativo frecuente en la piel humana,
el espectro de acción CIE eritematógeno es el más recomendado de emplear
a la hora de cuantificar el efecto dañino de la radiación UV sobre la
piel. La ²dosis eritematógena mínima² MED se usa para describir el potencial
eritematógeno de la radiación UV, y 1 MED se define como la dosis efectiva
de radiación UV que produce un enrojecimiento observable de la piel humana
sin exposición previa. Sin embargo, debido a que los diferentes individuos
no presentan la misma sensibilidad a la radiación UV debido a la protección
propia de la piel (pigmentación), 1 MED varía en la población europea
entre 200 y 500 J/m…. Si no existen estudios disponibles sobre la sensibilidad
de la población en una región dada se pueden consultar los valores de
MED para diferentes tipos de piel de acuerdo con la normativa DIN-5050
mostrada en la Tabla 2.
El Índice UV. Un parámetro para la población
Inicialmente el UVI se formuló independientemente en varios países, pero
finalmente se ha estandarizado su definición y se ha publicado como una
recomendación conjunta de la Organización Mundial de la Salud (WHO), la
Organización Meteorológica Mundial (WMO), el Programa Medioambiental de
las Naciones Unidas (UNEP) y la Comisión Internacional de Radiación No-ionizante
(ICNIRP). El UVI está recomendado como un medio para concienciar a la
población sobre los efectos negativos que tiene la radiación solar UV
en la salud, y para alertar a la población sobre la necesidad de adoptar
medidas de protección. Existen variables medioambientales como las nubes
o los aerosoles en suspensión, que son factores modificadores. Por otra
parte, el UVI se define para una superficie horizontal, sin embargo las
condiciones para una superficie inclinada son más importantes para la
exposición humana al UV.
MODELO DE PREDICCIÓN DEL UVI
Actualmente se llevan a cabo predicciones del UVI en numerosos países
(ver Apéndices C y D). Los métodos de predicción varían desde simples
modelos estadísticos, empleados en pequeñas áreas, hasta otros más complicados
que cubren grandes regiones con predicciones para varios días. La predicción
del UVI que se desarrolla en el Instituto Nacional de Meteorología se
realiza fundamentalmente en dos etapas. En la primera se lleva a cabo
la predicción de ozono y en la segunda se calcula el UVI con un modelo
de transferencia radiativa en el que el ozono previsto es utilizado como
dato de entrada en el mismo. La predicción de ozono se realiza con un
modelo de regresión que emplea como datos de entrada el ozono medido por
el instrumento TOMS ("Total Ozone Mapping Spectrometer"), que
vuela a bordo de un satélite de la NASA. Para realizar este modelo de
regresión se han empleado valores de ozono medidos entre 1979 y 1993 por
dicho instrumento a su paso por la vertical de los puntos de la rejilla
para los cuales se calcula el UVI. Estos valores han sido corregidos utilizando
las series de datos de la red de espectrofotómetros Brewer del INM.
Para hacer la predicción de ozono, se bajan diariamente de forma automática
los ficheros preliminares de ozono del TOMS de la red, procesándolos para
extraer la información correspondiente a los 546 puntos de la malla. A
ésta se le aplica un método recursivo de interpolación con el fin de rellenar
las zonas de sombra del satélite. Esta predicción de ozono también se
realiza con datos del instrumento GOME "Global Ozone Monitoring Experiment"
a bordo del satélite ERS-2 "European Remote Sensing Satellite 2"
de la Agencia Espacial Europea (ESA), de forma simultánea, con el fin
de servir de apoyo a los datos del TOMS.
Una vez calculado el ozono predicho, éste es utilizado como variable de
entrada en el modelo de transferencia radiativa desarrollado por el Grupo
de Óptica Atmosférica de la Universidad de Valladolid (GOA), denominado
UVA-GOA, junto con otras variables como son la presión atmosférica, el
espesor óptico de aerosoles, la latitud, longitud, fecha y hora en que
se va a realizar la predicción. De este modo se obtiene información del
UVI en una malla de unos 75.000 puntos con una resolución de 8 x 8 km….
A la malla del UVI predicho se le aplica entonces una corrección por efecto
de las nubes a partir de la predicción de nubosidad extraída de las mallas
de nubes altas, medias y bajas del modelo de alta resolución de área local
HIRLAM/INM 0.5.
La red de espectrofotómetros Brewer del INM además se emplea para la validación
de los modelos de predicción de ozono y UVI en estaciones seleccionadas
en las que disponemos de información atmosférica muy detallada, así como
para proporcionar datos de entrada de ozono en el modelo. La red de piranómetros
UV de banda ancha del INM se utiliza para validar las predicciones del
UVI a nivel nacional.
USO PRÁCTICO DEL UVI:
El Índice UV. Modificación por nubes y altura (Figura)
Como se ha mencionado en el capítulo 2, la irradiancia UV en un lugar
determinado se ve afectada por la nubosidad y depende de la altitud sobre
el nivel del mar. En la siguiente ecuación UVIo representa el UVI para
cielo despejado, y a partir de la misma se puede calcular el UVI para
cielo cubierto y cualquier altitud de forma simplificada:
CMF es el denominado factor de modificación por nubes (un número entre
0 y 1, -ver Tabla 1-) y DH es la altitud (en Km.). La Tabla 1 muestra
este factor para diferentes tipos de nube:
Tabla 1: Factor de modificación por nubes para diferentes tipos
y espesores.
Tipos de piel
Los efectos dañinos de la radiación UV no sólo dependen de la dosis de
radiación recibida si no también de la sensibilidad del individuo. La
piel humana normalmente se clasifica en cuatro grupos principales dependiendo
de la capacidad de ésta para broncearse. La clasificación se muestra en
la siguiente tabla, donde también se muestra la dosis aproximada para
que se produzca enrojecimiento de la piel (1 MED):
El tiempo máximo de exposición al sol es aquél al que se puede estar expuesto
al mismo sin protección y sin quemarnos. Este tiempo puede calcularse
para cada tipo de piel a partir del UVI y el valor de 1 MED para cada
tipo de piel. Como ejemplo, la Figura 3 muestra los tiempos máximos de
exposición en minutos para diferentes UVIs y MEDs, definidos por DIN-5050
(Tabla 2). Es importante resaltar que el valor de 1 MED no es un número
exacto para un tipo determinado de piel. Estudios dermatológicos han demostrado
que dentro de un tipo de piel, el valor de 1 MED puede variar según la
disposición de los individuos. Para describir este hecho más a fondo se
precisan llevar a cabo sofisticados estudios regionales de la sensibilidad
de la población.
Figura 3: Tiempos de exposición máxima para pieles de tipo I, II, III
y IV y 1 MED de acuerdo con DIN-5050 calculado para días despejados.
Expuestos al sol
La piel y los ojos son los órganos más sensibles a la exposición a los
rayos ultravioleta del sol. Aunque el pelo y las uñas también reciben
mucha radiación, son menos importantes desde un punto de vista médico.
La exposición a la radiación solar UV puede dar lugar a efectos crónicos
en la salud de la piel, ojos y sistema inmunológico. Los efectos agudos
de la exposición UV incluyen desde quemaduras hasta fotoqueratitis. Los
efectos crónicos incluyen el envejecimiento prematuro de la piel (eliodermatosis)
y cáncer de piel, y en el caso de los ojos, cataratas. La radiación UV-A
tiene un efecto pronunciado en la capa subcutánea y puede alterar la estructura
de las fibras de colágeno y elastina, acelerando el envejecimiento de
la piel, mientras la radiación UV-B principalmente produce eritema y varios
tipos de cáncer de piel. Es importante remarcar que, así como la piel
tiene la capacidad de adaptarse a la radiación UV produciendo melanina
(bronceándose), los ojos no tienen esta capacidad.
Protección de la piel
La mejor protección contra el sol es la ropa. Las ropas transparentes
a la radiación UV deberían indicarlo claramente. Las partes de nuestro
cuerpo que no quedan cubiertas por la ropa deberían protegerse con un
protector solar que contenga filtros UV-A y UV-B. Durante las primeras
exposiciones se recomienda un protector con un SPF (Factor de Protección
Solar) de 15, y como mínimo de 20 para niños. Especial cuidado precisan
los bebés. El efecto protector de las cremas solares no sólo depende de
la calidad de las mismas si no de la correcta aplicación de éstas. Para
el cuerpo de un adulto la cantidad adecuada de protector solar está entre
30 y 40 gr. para así conseguir el efecto especificado por el SPF. El protector
solar debe ser aplicado unos 45 minutos antes de tomar el sol y reaplicado
después de cada baño. Si los protectores solares se aplican apropiadamente
son capaces de proteger de quemaduras, envejecimiento prematuro de la
piel y cáncer.
Factor de Protección Solar (SPF)
El SPF que aparece en los protectores solares nos indica cuánto tiempo
podemos estar al sol sin quemarnos en comparación con nuestro tiempo normal
de exposición. Es decir, si normalmente podemos estar al sol 30 minutos
sin quemarnos y usamos un protector solar con SPF 8, podremos estar 8
veces más al sol sin quemarnos, o sea 240 minutos (4 horas). Es importante
tener en cuenta que no por ponernos más crema en sucesivas aplicaciones
conseguimos más tiempo de protección, y la única forma de conseguir esto
es aplicando un protector solar con mayor SPF. Por otro lado, la protección
sólo es activa en el día que se aplica el protector solar.
Tabla 3: Factores de protección solar recomendados para diferentes tipos
de piel y valores de UVI.
Existen diferentes definiciones del SPF. Los productos de la Comunidad
Europea emplean el sistema COLIPA (Comité de Liaison des Associations
Européennes de L'Industrie de la Parfumerie, des Cosmetiques et des Toilette)
mientras que en Estados Unidos se emplea el sistema FDA (Food and Drug
Administration). De este modo, es necesario tener en cuenta que la escala
FDA es prácticamente el doble que la COLIPA, por ejemplo un grado 40 en
un protector en la escala FDA equivaldría aproximadamente a un 20 en la
escala COLIPA que es la utilizada en este manual. Por tanto, es absolutamente
necesario saber en qué escala está referenciado el protector que adquiramos.
Fotosensibilización y medicamentos fotosensibilizantes
La fotosensibilización es una reacción cutánea en respuesta a la interacción
de la radiación solar con sustancias fotosensibilizantes que se encuentran
en la superficie cutánea tras la administración tópica o sistémica de
las mismas. Estas sustancias fotosensibilizantes, que suelen ser medicamentos,
son inocuas y bien toleradas, pero se vuelven nocivas cuando se activan
por los rayos UV-A. Hemos de diferenciar dos tipos de reacciones de fotosensibilidad,
la fototoxia y la fotoalergia. La fototoxia es el resultado de la acción
de los rayos solares sobre una sustancia medicamentosa administrada por
vía sistémica o tópica en la que sólo quedan afectadas las zonas expuestas
al sol.
En la fotoalergia la sustancia medicinal suele ser inmunológicamente inactiva,
pero al ser irradiada produce una molécula con carácter antigénico que
desencadena una reacción alérgica que afecta a zonas expuestas y no expuestas
al sol. Ambas reacciones se presentan con eritema, pápulas, vesículas
y ampollas.
El número de medicamentos que pueden desencadenar este tipo de manifestaciones
es grande, por lo que es conveniente leer los prospectos de los medicamentos
antes de exponerse al sol. A continuación se muestra una lista de grupos
de medicamentos responsables de estas reacciones:
Anestésicos locales
Antiacnéicos (retinoides y peróxido de benzoílo)
Antiarrítmicos (amiodarona y quinidina)
Anticonceptivos hormonales orales
Antidepresivos tricíclicos Antiepilépticos (fenitoína, carbamazepina)
Antihistamínicos H-1 (ciproheptadina, difenhidramina, dimenhidrinato,
prometazina)
Antiinflamatorios no esteroideos
Antimicrobianos (sulfamidas, tetraciclinas, eritromicina, griseofulvina,
etc.)
Antineoplásicos
Antiparasitarios
Antipsicóticos tipo butirofenonas y fenotiazínicos
Diuréticos Antidiabéticos orales
Psoralenos
Aceites esenciales y perfumes
Los antiacnéicos no sensibilizan pero al eliminar la capa córnea permiten
mayor penetración de la radiación UV. Los antihistamínicos H-1, en su
uso tópico, no deberían utilizarse.
Filtros solares
Son sustancias que se aplican sobre nuestra piel para protegernos de los
efectos perjudiciales de la radiación ultravioleta. Según su modo de acción
se clasifican en:
Filtros físicos: son sustancias minerales impermeables (opacos) a la radiación,
reflejándola y dispersándola. Entre los más usados están el óxido de zinc,
el dióxido de titanio y la mica.
Filtros químicos: son sustancias capaces de absorber la energía de la
radiación UV transformándola en otro tipo de energía no dañina. Algunos
absorben principalmente radiaciones UV-A, mientras que otros absorben
preferentemente radiaciones UV-B. En el siguiente cuadro se muestran los
filtros más comunes con su denominación química:
Filtros biológicos: son sustancias antioxidantes que evitan la formación
de radicales libres y, por tanto, potencian el sistema inmunológico cutáneo.
Entre ellos se encuentran las vitaminas A y E en sus formas acetato o
palmitato.
Protección de los ojos
La radiación UV puede producir cataratas. Esta enfermedad ocular consiste
básicamente en que el cristalino se vuelve opaco como consecuencia de
la agresión permanente de la radiación solar, sobre todo de la procedente
de la región UV. El cristalino es la lente que permite la formación de
la imagen sobre la retina. Las cataratas son la primera causa de ceguera
en el mundo y para corregirlas es necesario recurrir a la cirugía. Para
prevenir esta enfermedad lo más eficaz es llevar gafas de sol que filtren
la radiación UV-A y UV-B, y a ser posible con protectores laterales de
forma que eviten la radiación reflejada en el suelo, paredes, y en algunas
partes del cuerpo como la cara y el cuello.
Hay que advertir que no hay que dejarse engañar por el color de las lentes.
Algunas lentes blancas filtran el 100% de la radiación UV mientras que
otras muy oscuras, denominadas ²solares², no protegen absolutamente nada.
Para mayor seguridad se recomienda el asesoramiento de un óptico. De acuerdo
con la normativa de la Comisión Europea 89/686/CEE, los fabricantes deben
indicar claramente en las gafas el grado de protección de las lentes.
El grado de protección varía de 0 a 4 según la siguiente clasificación:
Confort, estética
Luminosidad solar atenuada
Luminosidad solar media
Fuerte luminosidad solar
Luminosidad solar excepcional (no recomendado para conducir)
El símbolo ²CE² seguido del grado de protección constituye una garantía
esencial para el consumidor. Las lentes deben, no sólo filtrar la luz
visible si no, sobre todo, la radiación UV y todo ello en las proporciones
adecuadas. Las lentes que no respondan a esta exigencia no sólo no son
útiles si no que son peligrosas. La explicación es muy sencilla: unas
gafas que filtren la luz visible pero no la radiación UV provocarán que
nuestras pupilas se dilaten instintivamente al detectar menos luz visible,
ocasionando que se produzca así una mayor entrada en el ojo de la radiación
UV perjudicial.
Se debe prestar especial atención a los niños ya que su cristalino es
casi transparente hasta los 10 o 12 años, y absorben toda la radiación.
Por tanto, no es nada recomendable comprarles gafas de sol de juguete
o aquellas que no cumplan estrictamente con la reglamentación de la Comisión
Europea.
Aplicación de las medidas protectoras
Guía rápida para la aplicación de las medidas protectoras
Tabla 4: Medidas de protección para las pieles más sensibles (Tipo I y
niños) y para pieles más tolerantes (Tipo III).
CLIMATOLOGÍA DEL UVI: EJEMPLOS
El territorio nacional se extiende desde unos 43ºN (Cantábrico) hasta
unos 28º N (Canarias), lo que significa que la inclinación de los rayos
solares a una hora determinada es muy diferente entre las regiones más
septentrionales y las más meridionales. Esta circunstancia, junto con
el hecho de que España es un país muy montañoso y a la vez posee miles
de kilómetros de costas (con numerosas e importantes poblaciones situadas
al nivel del mar), hace que las variaciones del UVI a una hora determinada
experimente grandes variaciones de unos lugares a otros.
LA RADIACIÓN UVB Y TÚ EN EL SIGLO XXI:
Aprende a controlar tus exposiciones a la radiación UV, teniendo en cuenta
las recomendaciones de los profesionales.
1. Ajusta tus exposiciones a la radiación UV en función del UVI.
2. Aprende a tomar medidas de protección y enseña a las nuevas generaciones
a emplearlas.
3. Si te desplazas de tu lugar habitual de residencia, ajusta tu comportamiento
con respecto al sol en las nuevas condiciones climáticas.
La correlación inversa entre la cantidad total de ozono en columna y la
irradiancia UV-B ha sido confirmada por medidas en numerosas estaciones.
Estas medidas demuestran que cambios a gran escala experimentados en la
capa de ozono pueden modificar la climatología de la radiación UV, particularmente
en latitudes medias y altas. Una esperada recuperación en la capa de ozono
a mediados del siglo XXI debería, por lo tanto, suponer una estabilización
de la radiación UV-B en las próximas décadas.
El comportamiento actual de la capa de ozono está fuertemente influenciado
por procesos radiativos, dinámicos y químicos en la estratosfera. La importancia
de esos procesos se ve incrementada por las actividades humanas (ej.:
el efecto invernadero) que dan lugar a mayores variaciones a corto plazo
en la capa de ozono y la radiación UV. El impacto negativo en la salud
humana se podría eliminar con una concienciación profesional de la población
basada, por ejemplo, en información del UVI. En cualquier caso, este siglo
nos ofrece una oportunidad para alcanzar un control más activo sobre la
exposición UV y las medidas de prevención, al menos para la parte más
fotosensible de la población.
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